En el marco del Día Mundial de Concienciación sobre el Autismo, conmemorado el pasado 2 de abril, el centro de neurodiversidad Casa Nogal ha destacado la necesidad de revisar la forma en que se nombra el autismo en los ámbitos educativos y sociales. Carolina Cerveró, directora de Gestión de la institución, enfatizó que la transición de “Trastorno del Espectro Autista” (TEA) a “Condición del Espectro Autista” (CEA) representa un cambio de paradigma con profundas implicaciones.
Según la especialista, el lenguaje utilizado no es neutro. Cerveró, psicóloga clínica de la Universidad Andrés Bello y magíster en Neuropsicología Pediátrica, explicó que el término “trastorno” implica una lógica de falla o déficit. En contraste, referirse a “condición” permite comprender el autismo como una forma legítima y no defectuosa de procesar el mundo.
Desde Casa Nogal, ubicado en Chicureo, Santiago, se subraya que el autismo debe entenderse dentro del amplio espectro de la neurodiversidad, reconociendo las múltiples maneras en que el cerebro humano puede funcionar. Si bien las personas dentro del espectro autista pueden enfrentar desafíos en la comunicación social o la sensibilidad sensorial, también muestran habilidades destacadas y una profunda comprensión del entorno.
También te puede interesar:
• Histórico programa de autismo en Puerto Montt beneficiará a más de 200 personas
• Hospital de Rengo Devuelve la Sonrisa a Niño con Autismo: Un Ejemplo de Inclusión y Calidez Humana
Elisa Covarrubias, psicóloga de la Pontificia Universidad Católica de Chile (PUC), coincide en que “hablar de condición en vez de trastorno es algo muy positivo, ya que se deja de considerar el autismo como enfermedad”. Añade que no es algo dañino o que deba mejorarse como una enfermedad, sino una condición cerebral neurodivergente, una manera distinta de percibir la vida y los estímulos.
Fernanda Letelier, terapeuta ocupacional y magíster en Intervención Temprana en Salud, califica este cambio como “un cambio de paradigma”. Explica que el término “trastorno” tiene una connotación negativa de enfermedad que debe ser corregida, mientras que “condición” reconoce el autismo como una forma más de funcionamiento neurológico que no necesariamente debe ser curada. Este cambio orienta el enfoque hacia cómo acompañar, incluir y adaptar los entornos.
Uno de los principales llamados es a fortalecer la educación inclusiva, donde los entornos se adapten a los estudiantes y no al revés. A pesar de la presencia de estudiantes neurodivergentes en las aulas, persisten estigmas y falta de herramientas pedagógicas para los docentes, dificultando una verdadera inclusión. Cerveró enfatiza que la inclusión requiere acciones coordinadas entre familias, colegios y comunidades.
Si bien se valora la reciente Ley TEA en Chile, Cerveró advierte sobre los desafíos pendientes en su implementación efectiva, como la falta de adecuaciones curriculares, cambios en los ambientes escolares y una comprensión real del acompañamiento necesario, recordando que detrás de cada diagnóstico hay una persona con fortalezas y necesidades específicas.
Para Cerveró, cambiar la forma de nombrar el autismo es avanzar como sociedad, promoviendo la dignidad, la inclusión y el respeto por la diversidad humana.
Natalia Flores, terapeuta ocupacional de la UNAB, considera fundamental empezar a utilizar el término Condición del Espectro Autista, ya que refleja una perspectiva más inclusiva que valora las distintas capacidades y reconoce las necesidades únicas de cada persona. A su juicio, las personas con esta condición pueden experimentar desafíos en lo social, sensorial o psicológico, pero estas manifestaciones varían ampliamente entre individuos, lo que subraya la necesidad de apoyos terapéuticos personalizados. Flores profundiza en que es esencial centrarse en las necesidades reales de las personas y desarrollar herramientas para una sociedad más empática e inclusiva, superando la concepción del autismo como una mera anomalía. En este sentido, al hablar de “trastorno”, se alude a una alteración o anomalía, mientras que “condición” busca fomentar una comprensión más amplia y respetuosa de la neurodiversidad.
